Para que nunca más esterilicen la primavera

Esta semana pudimos compartir con ustedes el texto y la entrevista en Anansi del investigador Jose Sánchez García, pudimos acercarnos a través de él a la realidad egipcia después de la llamada primavera árabe, éste episodio, que no se desarrolló únicamente en Egipto, tuvo un gran despliegue mediático en su momento, sin embargo, lo sucedido después está en sombras para la gran mayoría.

Jose contribuye a despejar algunas dudas con su investigación, si bien es cierto que la ola de manifestaciones tenía como objetivo la apertura democrática, sucedió que los mecanismos represivos y  la contención social del Estado egipcio terminaron imponiéndose y esterilizando la primavera, de esto llama la atención el marco de los recursos usados, digamos la fuente de contención, que entre otras cosas parece calcada para todo el sur global cuando exige democracia, y si, esta fuente no es otra que el mecanismo de legitimidad que se encuentra en las tradiciones coloniales: tradición jurídica colonial inglesa (para el caso particular de Egipto) donde el legislativo promueve un Estado de excepción permanente, tradición de la cultura política colonial que inocula el desinterés de participación en asuntos políticos de las mayorías y en particular de los jóvenes, y el infaltable despotismo colonial que despoja del derecho a la esperanza a quienes se opongan a los intereses de una minoría hegemónica.

Quisiéramos poner la lupa en esas fuentes coloniales de legitimidad, que aun con sus diferencias (inglesa, portuguesa, española) comparten el desprecio por la vida de los pueblos colonizados y nos sirven de puente no sólo para entender la situación de los pueblos en otras latitudes, como en este caso lo hace Jose con su investigación, sino que además nos sirve para darnos cuenta que nuestras realidades están más cerca de lo que creemos, que los padecimientos provienen del mismo yugo y que nuestros gritos se juntan en una voz por la vida, que bajo el techo de esta atmosfera lo que más tendría sentido es vernos juntos y no como distantes ajenos, escuchamos Egipto y lo imaginamos lejos, investido de otra realidad, de otras fuentes de problemas y con otras obligaciones de resolución de sus conflictos, pero atendiendo a nuestros propios problemas y tendiendo un lazo de comunicación, en este caso la investigación de José, nos damos cuenta que nuestras realidades están muy cerca, que además de estar cerca necesitamos entablar un diálogo permanente porque se precisa que estemos juntos para que las próximas primaveras florezcamos y no sean estériles como cuando nos aislamos y fragmentados.

Escuche la entrevista completa acá:

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