POLINICEMOS NUESTRA AMÉRICA

Esta semana en Anansi nuestra invitada fue Carla Wainsztok, quien nos invita a pensarnos desde el Sur, a construir sur-versiones que interpelen al necro-logos del cual ha sido investida Nuestra América por los historiadores eurocentrados. No se trata pues de desconocer el pensamiento de otros lados, incluido el europeo, sino de cuestionar la visión eurocentrada que toma como punto de partida y de llegada a Europa desconociendo nuestras historias, desconociendo lo propio y perpetuando el ejercicio colonial.

Carla nos propone hablar desde las GPS (Gramáticas Pedagógicas del Sur/Gramáticas Poéticas del Sur), entendiendo el Sur como una geonarrativa donde se articulan sentires, experiencias, reflexiones sobre quiénes somos, por tal razón el Sur no es reductible a la mera referencia geográfica y cognoscible, es una narración desde nuestro suelo, Nuestra América, hasta nuestros sueños, no cabe en una definición porque de ser así encontraría límites y nuestros sueños son infinitos, por eso Carla nos habla de infinición, de curiosear permanentemente y problematizar cuánto podemos ver.

Ahora bien ¿cómo nos vinculamos con el mundo? ¿cómo puede desplegarse el trabajo pedagógico? La respuesta tiene que arrojarnos hacia el cuidado de la vida, no se ignora las miserias humanas que pueden habitarnos, pero se decide un andar en la ternura, una necesidad de hacer verbo la ternura, de ternurar, de ir ternurando las múltiples relaciones que tejemos, de polinizar como los colibríes, darnos el derecho de admirar, abrazar y amar al otro y la otra; volviendo a Marti: hacer campañas de la ternura y de la ciencia, porque no se comparten ni construyen saberes con maltrato o destrato. No se trata de una visión política ingenua, en efecto, incorporar la espiritualidad, aprender a contar y encantar, nos libera de la cuadricula de eufemismos que están anclados como discursos de verdad, nos hablan por ejemplo en el sistema educativo de brechas, queriendo ocultar con ese eufemismo las enormes desigualdades, así mismo nos hablan de deserción escolar, como si un grupo de personas hubiese desertado voluntariamente de su interés de aprender, nos tildan de bárbaros porque el pueblo no tiene logos; aquí se hace efectiva la articulación de nuestros sentires, de nuestra indignación, no somos ingenuos, leemos también los contextos, sabemos que no es posible una expoliación económica sin su respectiva colonización, en este caso del ser y del saber como nos lo enseñó Arturo Escobar.

Ahí está el camino al que Carla nos invita a andar, el camino de polinizar ternura, de fertilizar nuestros sueños propios, de tomar en nuestras manos las riendas de Nuestra América con la tarea de cuidar la vida, un camino donde podemos beber del acumulado de saberes que maestros y maestras nos han dejado, un camino de ternura que no se confunde con ingenuidad política porque estar a la altura de las necesidades históricas en este momento demanda mucho amor.

Para escuchar la entrevista completa:

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