SOMOS LATINOAMERICARIBEÑOS.

Esta semana en Anansi nuestro invitado fue Oscar Jara, quien nos llevó de viaje a los caminos que anduvo por toda Nuestra América, en ese viaje y en esos caminos se recogen las huellas de las experiencias de educación popular en lo que él llama la región latinoamericaribeña, resaltando la diversidad de realidades que desafían nuestras luchas y que por lo tanto, aun cuando en todas ellas podemos hablar de procesos de educación popular, son necesariamente distintas las maneras de realizarla.

Como lo hemos visto en ediciones anteriores, Sur América y en particular el cono sur, han desempeñado un papel protagónico  en el despliegue de las pedagogías populares y su sistematización, gracias a ese trabajo la multiplicación de educadores y educadoras fue muy prolífica; ahora bien, siendo el cono sur el referente donde pivotean las consultas de quienes estudian y se interesan en el tema, poco sabemos de las experiencias en Centro América y la riqueza del trabajo que allí se realiza. Oscar nos cuenta cómo desde los años 70 y en torno a lo que en principio fue un proyecto de solidaridad con Nicaragua contra Somosa, se convirtió en un proyecto regional que fue capaz de ver más allá de las parcelas nacionales y que empezó a escribir, desde su propia experiencia, las líneas de su propuesta político-pedagógica y metodológica que entraría en diálogo en los años 80 con las visiones que se tenían en Sur América.

Ciertamente pueden identificarse líneas de continuidad desde una visión global latinoamericana, por ejemplo:  la teología de la liberación, la integración latinoamericana, entre otras; pero también hay unas rupturas propias del lugar de enunciación, un llamado a actuar para toda América Latina, si, pero teniendo en cuenta que cada país tiene una visión distinta de lo que es América Latina en razón de la gran diversidad de realidades, que es imposible uniformar las metodologías en cada lugar como si se fuese a aplicar una fórmula de laboratorio, que el lugar común es el protagonismo de la gente y que, definitivamente, no pueden hacerse generalizaciones abstractas que suprimen la riqueza de la diversidad.

Siendo central la participación de la gente en cualquier proyecto de pedagogía popular, hay que tener claro lo que se entiende por participar, mucho más cuando se actúa dentro de una tradición democrática liberal donde la participación se limita al voto, la participación no puede ser una técnica instituida, porque como nos lo dice Oscar, ha habido técnicas de la educación popular que han sido cooptadas por los aparatos hegemónicos y usados en detrimento de los intereses populares, la participación tiene que verse con el filtro de un proceso constituyente y creador que dialécticamente supera el riesgo de su cosificación.

Sabemos que siempre faltarán muchas líneas para contar las experiencias y viajes de Oscar que son una tinta que cuenta una parte de la historia de la educación popular, en esta ocasión queremos llamar la atención a interesarnos en las experiencias de Centro América y el Caribe y enriquecer cada vez más la visión de Nuestra América, salir de nuestras parcelas nacionales y vernos sentidamente latinoamericaribeños.

Para escuchar la entrevista completa:

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