TODAVÍA NO ES EL FIN DE LA HISTORIA

por Andrés Roberto.

Esta semana en Anansi nuestro invitado fue Diego Guevara, en su artículo publicado por el diario colombiano El Espectador titulado “Medidas radicales para tiempos impensables”, nos señala las medidas económicas que se han tomado en algunos países a causa del coronavirus para luego contrastar con las medidas que se han tomado en Colombia en el mismo marco.

El primer llamado que hace Diego es la necesidad de la ruptura del paradigma económico hegemónico, según el cual el Estado debe procurar un equilibrio fiscal sin importar los sucesos sociales, o en este caso de emergencia de salud mundial. Las medidas que se han tomado en algunos países se han desviado parcialmente de la ortodoxia económica y han optado por una especie de asistencialismo poniendo por encima de las reglas fiscales la vida humana; en el caso colombiano, según lo explica Diego, las prioridades no son las vidas de los ciudadanos sino la rentabilidad de las empresas privadas, aunque se ha hecho alarde de la repartición de un bono (inferior a los 50 USD) para las familias más afectadas, la repartición del mismo ha tenido poca transparencia y ya ha sido objeto de beneficio de la máquina de corrupción, además salen a flote todos los problemas de política de flexibilización laboral que se han implementado con fuerza en las dos últimas décadas y deja desamparada al grueso de la población trabajadora. La metáfora que usa Diego para poner en su lugar el orden de las prioridades es que en esta ocasión la economía debería ocupar el asiento del pasajero y no del conductor, la economía y el marco de sus políticas para un momento de crisis  como el actual tiene que estar al servicio de la sociedad y no al contrario.

Otra de las cosas que queda clara con la crisis del coronavirus es que se cae la careta de quienes han afirmado desde Fukuyama el “fin de la historia”, ahora vemos un despertar de conciencia donde se han removido las bases que sostienen la falacia neoliberal y nos permiten ver que otro mundo sí es posible, que la autoregulación del mercado es una ficción y que la cultura del consumo es antinatura.

Muy en sintonía para la semana del día de las y los trabajadores, está decir que en las medidas de escalonamiento para la reactivación del sistema productivo, son los primeros en exponer su salud y los últimos en ser tenidos en cuenta a la hora de aplicación de políticas de seguridad social. De acuerdo con ello, no queda más que suscribir con Diego y decir que hay que tomar medidas radicales para estos tiempos impensables.

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